Coaching para adolescentes en Madrid y Sierra Norte

Cuando ya no sabes cómo motivarle.
Y él no quiere hablar con nadie.

Le ves quieto.
No hace nada malo, pero tampoco hace nada.

Se levanta tarde, contesta lo justo y vuelve a encerrarse.
A veces promete que va a cambiar, pero al día siguiente todo sigue igual.

Y tú ya no sabes si está triste, si ha tirado la toalla o si simplemente no le importa nada.

Has probado a hablar, a no hablar, a proponerle cosas.
Has intentado entenderle, presionarle, animarle.

Nada parece servir.

Y lo peor no es lo que hace.
Es la sensación de que por dentro, se ha apagado.

Cuando te quedas sin recursos

Ya no sabes qué decirle.
Si hablas, se cierra.
Si callas, parece que todo le da igual.

Te da miedo presionarle demasiado.
Pero también te asusta dejarle ir del todo.

Has pensado en buscar ayuda, pero no sabes cuál.
Psicólogo, terapia, coaching… todo suena parecido.

En el fondo solo quieres que vuelva a moverse.
Que tenga ganas.
Que algo le importe otra vez.

No buscas milagros.
Solo que deje de flotar.

Esto no va de motivarle, va de despertarle

Lo que hago no tiene que ver con frases inspiradoras ni con “sacar su mejor versión”.
Tampoco con hacer listas de metas o repetir que puede con todo.

Cuando un adolescente está bloqueado, lo último que necesita es que le digan lo que debería sentir.

Aquí no se le convence.
Se le muestra lo que pasa cuando sigue parado.

Se trabaja desde el corte, no desde el discurso.
Desde lo que evita, lo que posterga, lo que repite aunque le haga daño.

No se trata de motivarle.
Se trata de que empiece a respetarse.

Cómo afronto el trabajo con ellos

Trabajo con chicos que no quieren hablar.
Que llegan con desgana, o porque sus padres les han traído.

No empiezo preguntándoles qué sienten.
Empiezo por lo que hacen.

Si mienten, si esquivan, si se esconden detrás del “me da igual”.
No para señalarlo, sino para que lo vean.

Y poco a poco, se dan cuenta de algo que nadie aun les había mostrado:
que la vida no mejora cuando se entienden, sino cuando se mueven.

No hay guion.
Cada sesión es distinta.
A veces hay silencio. A veces rabia.
Pero lo que ocurre siempre es que se enfrentan a sí mismos sin disfraz.

Yo no busco que hablen más.
Busco que se miren sin excusas.
Que se muevan, aunque al principio lo hagan mal.

Y cuando eso pasa, algo cambia.
No porque se lo crea, sino porque empieza a notarlo.

No hay premios.
No hay informes.
Solo movimiento real.
Aunque duela.
Aunque tarde.
Aunque cueste.

Soy Eugenio.
Trabajo como coach con adolescentes que ya no quieren escuchar a nadie.

No hago coaching de frases bonitas ni de metas a corto plazo.
Lo uso como una herramienta para que se vean, se incomoden y se muevan.

A veces llegan sin ganas, sin rumbo o con una rabia que no saben manejar.
Y no pasa nada.
Porque el punto no es que lo entiendan todo, sino que empiecen a actuar distinto.

Llevo años trabajando con familias en Madrid y en la Sierra Norte.
Y si algo he aprendido, es esto:
cuando un adolescente empieza a respetarse, todo lo demás empieza a moverse solo.

Precio

Esto cuesta 40 € por sesión online.
Y 45 € si prefieres hacerlo presencial.

No hay bonos.
No hay sesiones de prueba.
No hay descuentos por confianza.

Cada sesión tiene un valor:
abrir una rendija.
Sostener una decisión.
Empezar a moverse cuando todo dentro dice que no.

Cómo contactar conmigo

Escríbeme o llámame si de verdad quieres hablar de lo que pasa en casa. No si solo tienes curiosidad.

Dónde puedes encontrarme en Colmenar Viejo

Dirección: Calle de las Higueras, 6. 28770. Colmenar Viejo. Madrid.

Trabajo en Colmenar Viejo, en mi casa, un espacio sencillo y tranquilo.
Un lugar pensado para que las conversaciones importantes puedan darse sin prisa y sin ruido.

No es una consulta fría.
No es un despacho donde pasar el rato.
Es un espacio real, parte de mi vida diaria, donde trabajamos en serio lo que importa.

Aquí no seguimos protocolos vacíos.
Aquí nos sentamos, escuchamos, miramos lo que duele, y buscamos juntos cómo volver a moverse.

Hortaleza (Madrid): un modelo flexible que funciona

Dirección: C. de Andorra, 22, Hortaleza, 28043 Madrid

En Hortaleza ofrezco sesiones presenciales con disponibilidad limitada: solo por las mañanas todas las semanas, y tardes en semanas alternas. Es un piso pequeño, pero ya lo estoy utilizando con varios adolescentes y la experiencia está siendo un formato que da muy buen resultado.

En muchos casos, trabajar con sesiones presenciales cada dos semanas funciona perfectamente. Y cuando hace falta dar un empujón, podemos intercalar alguna sesión online.
No siempre es necesario vernos todas las semanas para que el proceso avance. Lo importante es que haya implicación, continuidad y un ritmo que tenga sentido para lo que está viviendo vuestro hijo.

Si vivís cerca y os interesa explorar esta opción, lo hablamos.
Puede no ser la sede perfecta, pero puede encajar muy bien con lo que necesitáis ahora.

Frente al bloqueo

No es que tu hijo no quiera salir de ahí.
Es que no sabe cómo.
No hace falta empujarle.
Pero sí mover ficha.
Da el primer paso →