No vengas aquí buscando respuestas.
Esto no es una guía de disciplina.
Ni una estrategia para manejar conflictos.
Ni una fórmula para recuperar la calma.
Esta puerta está abierta para quienes ya han probado todo eso,
y aún sienten que algo arde por dentro.
No es el ruido.
No es la rebeldía.
Es ese humo invisible que se cuela en todas las conversaciones,
ese calor que parece a punto de romperlo todo,
pero que en el fondo solo grita: aún estoy aquí.
El conflicto no es el enemigo.
Es la señal de que algo vivo aún quiere ser escuchado.
No hace falta que lo entiendas.
No hace falta que lo resuelvas hoy.
Solo quédate un momento en este borde,
donde el fuego no destruye,
pero tampoco se finge.
Aquí se entra sin apagar nada.
Solo dejando que la casa respire.
Página 1 de 5
Si ya sientes que este incendio pide otra forma de ser mirado y reconstruido, puedes ver cómo trabajo contigo aquí: → Problemas de conducta y conflictos familiares en adolescentes | Colmenar Viejo
